viernes, 20 de febrero de 2015

Pensar A La Antigüita

En mi artículo de bienvenida a este nuevo Blog, explicaba que por haber formateado el computador, infortunadamente se perdieron los borradores de artículos que tenía pendientes para actualizar mi antiguo Blog. Esto pasó en gran parte por mi culpa, por no tener la precaución de guardar en discos compactos o en memorias USB, estos archivos. En adelante, voy a procurar hacer esto, para no volver a pasar por este trago amargo. Porque la verdad, la piedra, el desaliento y la frustración que se sienten es mucha.

Nunca me he considerado un gran lector, soy un lector promedio, pero sí puedo decir que hubo una época en la que era un lector compulsivo; ¡leía hasta tres libros simultáneamente! Hoy en día me he vuelto un poquito perezoso. Sigo leyendo, pero soy más pausado, sin prisa. Me apasiona la Literatura, la Gran Literatura. Pero, también me he encontrado con joyas literarias publicadas en tabloides, revistas, folletos, etc. Firmadas por autores conocidos, desconocidos o no tan conocidos; expresadas en artículos, ensayos y pequeños párrafos.

En alguna ocasión escuché una frase o la leí, no lo recuerdo, que rezaba: “El que escribe, lee dos veces”. Atendiendo esa sentencia; en la época en la que era un lector compulsivo, me dí a la tarea -para mí muy placentera- de llenar unos cuadernos con fragmentos de todo el material de lectura que caía en mis manos, los llamé Pandemonium. Los llamé así en homenaje a la obra inmortal de John Milton, “El Paraíso Perdido”; para los que conocen esta obra, Pandemonium es la capital imaginaria del infierno. Pero también los llamé Pandemonium (o Pandemonio), porque esta palabra describe un lugar en el que reina una gran confusión y desorden. Utilicé este término, porque estos cuadernos (que por cierto algunos se me extraviaron), contenían apuntes al derecho y al revés. Apuntes de todo tipo; Arte, Poesía, Literatura, Filosofía, Cine, Rock, Ciencia, Metafísica, Teología, Ufología, Antropología, Arqueología, Sociedades Secretas, etc. No continué llenado estos cuadernos, porque los entrañables cuadernos que compraba para atesorar todo este pensamiento, los descontinuaron. Eran unos cuadernos de línea corriente (no cuadriculados) muy sencillitos. Ahora se venden unos cuadernos muy lujosos, muy caros, muy ostentosos. Cuadernos laminados, preforrados, argollados, y otros perendengues que no son de mi agrado. No tienen la magia que sí tenían los cuadernos que yo llenaba.

Me tomaba mi tiempo transcribiendo a mano textos completos o fragmentos que encontraba interesantes. También me tomaba mi tiempo transcribiendo, porque procuraba que la letra me quedara bonita; mi letra es mayúscula, y cuando escribo muy rápido, me queda prácticamente ilegible, parece un jeroglífico. Solamente yo la entiendo. Al margen de esto, algunos textos los transcribí en máquina de escribir, aclarando que lo mío es la chuzografía. No tengo ni idea de mecanografía.

Como ven, mi mente aún piensa a la antigüita. Ya podrán ir entendiendo mi tristeza, mi rabia y mi frustración. La gran mayoría de los textos los transcribí. Me tomé mi tiempo para hacerlo. No fue cosa de copiar y pegar. No. Repito: “El que escribe, lee dos veces”. Me gusta sentir el sabor de las palabras, tanto leyendo como escribiendo.

Otra cosa es que hoy en día la asistencia a las Bibliotecas, ya no es la misma de antes. A mucha gente le da pereza consultar un libro. Hay personas que todavía lo hacen, pero es casi ya como una cofradía, como una orden religiosa. Con las nuevas tecnologías, muchos creen que en la Internet lo van a encontrar todo. Digamos con toda justicia, que esto es parcialmente cierto. Pero en la práctica nos damos cuenta que no es así. Mucha información valiosa hay que buscarla en la fuente real; los libros. Además, para los amantes de los libros, no sólo de la literatura en sí, el contacto con un libro, es algo mágico, poético, poderoso.

En mi mundo, no tengo acceso a todos los libros que quisiera, pero a los pocos que sí, he tratado de sacarles el mayor jugo posible, y compartir la experiencia. Esta experiencia la comparto con muy pocas personas, porque no todos sienten ni piensan como uno. Ahora, con el tiempo, alguito se le ha quedado a este su humilde servidor, y empiezan a nacer en mi corazón y en mi mente, cosas por decir, cosas por compartir. Por eso también la idea de crear este Blog, este diario, esta bitácora, esta ventana al mundo, esta versión 2.0 del Pandemonium.

Algunos textos, reconozco que son bastante extensos, pero es que hay artículos, que por su importancia, creo yo, que deberían transcribirse en su totalidad. Por eso, he tratado de hacerlos agradables a la vista; con una fuente la más parecida a la de los libros, y también amenos al leerlos, que su lectura no sea pesada. Que no sean muy ladrilludos. También, como soy consciente que muchas personas tienen los ojos igual de cansados que los míos (estoy en mora de adaptarme gafas), he procurado que el tamaño de la fuente sea grande. He tenido oportunidad de visitar páginas de Internet, con una letrica como para que únicamente Superman las pueda leer.

Por amor al viento, tengo el cabello largo. Siento que el tiempo se me está acabando. En mi cabeza están empezando a aparecer unas hebras de plata, largas, muy bonitas. Pero aún siento mi corazón, mi mente y mi alma, llenos de sueños, ideas, preguntas, ganas de vivir, ganas de aprender, ganas de conocer y mucho por compartir.

Gracias por haberme escuchado. Nos videamos!


VELCARDO ROCK – 2015.

1 comentario:

  1. Genial. Hasta me has sacado una sonrisa, y te aseguro que no es fácil. Yo también practico la chuzografía. Jajaja. Un beso, mi querido Julián.

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