miércoles, 6 de noviembre de 2019


The Joker
Una Amenaza Que Se Hace Realidad

En días pasados, más exactamente el 24 de octubre, la reconocida crítica de arte mexicana Avelina Lésper, publicó en su Blog un artículo en el que comentaba, desde su perspectiva, la controvertida película «The Joker» dirigida por Todd Phillips y protagonizada por el veterano actor Joaquin Phoenix. Hice un comentario en su Blog, que, sin proponérmelo, quedó bastante extenso. Así que, decidí convertir ese comentario en un ensayo, para publicarlo en mi Blog, pero, haciendo algunos ajustes y agregando algunos elementos.


Para comenzar, quiero compartir con ustedes que, en mi cabeza, ya han aparecido largas hebras plateadas y, aun así, todo lo que tiene que ver con el llamado «Noveno Arte», es algo que me apasiona en gran medida. Siento especial fascinación por el cómic subterráneo, por el cómic no tan subterráneo, el bande dessinée (cómic francés), el tebeo (cómic español), el fumetti (cómic italiano), el manga (cómic japonés), y el cómic mexicano. Este último, trae a mi corazón y a mi memoria, muy gratos recuerdos; Chanoc, Tawa «El Hombre Gacela», Kalimán «El Hombre Increíble», Arandú «El Príncipe De La Selva», Kendor «El Hombre Del Tíbet», Tamakún «El Vengador Errante», Águila Solitaria, etc. En Colombia, se transmitían en radionovela, las aventuras de Kalimán y Arandú. Llegué a tener una respetable colección de historietas. Se puede decir, con toda seguridad, que fueron mis primeros contactos con la Literatura y con el Arte.




Antes de continuar, quiero traer a la memoria, un hecho que, para efectos de este artículo, considero que es de vital importancia. En 1928, el expresionismo alemán, durante los últimos años del cine mudo, dio vida a la novela «El hombre que ríe» publicada en 1869, del escritor francés Victor Hugo, autor de «Los miserables» uno de los grandes clásicos de la literatura universal. Esta obra maestra del cine alemán, dirigida por Paul Leni y protagonizada por Conrad Veidt, cuenta la trágica historia de Gwynplaine, un huérfano que, en el siglo XVII, como resultado de una venganza contra su padre, su rostro resultó horriblemente desfigurado desde que era niño, trayendo como consecuencia, un rictus inocultable, que lo hace aparecer como si estuviera riendo siempre. Esta película, con el paso de los años, sirvió en buena parte, para convertirse en fuente de inspiración en el séptimo arte, sobre todo en el cine de horror de la década de 1930, y posteriormente en el mundo de los cómics. Porque, en efecto, Gwynplaine se convirtió en la principal inspiración para crear en 1940, al Joker, uno de los villanos más icónicos del mundo de las historietas.

Conrad Veidt como Gwynplaine «The man who laughs» (1928)

Ahora, enfocándonos en la película el «Joker», y el desaforado boom que ha despertado, mi opinión sobre este filme, probablemente no sea muy objetiva, dada mi fascinación por los cómics. Dicho esto, reconozco que es entendible que, antes no se podían llevar a la pantalla gigante, las historias de muchos de los personajes de los cómics, debido a ciertas características de los mismos; supervelocidad, rayos ópticos, fuerza sobrehumana, teletransportación, mimetismo, etc. Ahora que la industria cinematográfica norteamericana, debido a sus grandes recursos tecnológicos, tiene la oportunidad de llevar a la pantalla gigante, las aventuras de los superhéroes más populares, entre ellos Superman, Batman, Wonder Woman, Spiderman, Iron Man, Hulk, Wolverine, y un largo etcétera. Sería justo decir que, las adaptaciones que se hicieron del cómic al cine, fueron, en algunos casos, medianamente aceptables.

Entiendo que, tanto el cómic como el cine, manejan lenguajes diferentes. Tan es así que, cuando hablamos de poner las aventuras de un superhéroe, en la piel de un actor de carne y hueso, los guionistas del filme, tienen que hacer algunos ajustes para poder contar una historia en particular. Pero, en las más recientes adaptaciones del cómic al cine, por citar un par de ejemplos., «Aquaman» y «Captain Marvel» he notado una infantilización exagerada de los superhéroes, llevada hasta los límites de la caricatura. Esto me molesta. Ya que, como alguien que consume cómics desde muy temprana edad, puedo decir que, noto la gran diferencia de cómo presentaban estos personajes antes, y cómo los presentan ahora. Es cierto que, cuando de niño veía los dibujos animados de Aquaman, estos tenían un aire de ingenuidad, pero nunca, tintes de comedia.



Esta película, El «Joker», hay que reconocer que es una muy buena película. No la calificaría como una gran película, porque esta parece un remake de «The King Of Comedy» de Martin Scorsese. Este filme, que forma parte del Universo Extendido de DC Comics, la veo como un Spin-Off del Joker. Una película que, cuenta la historia de un oscuro personaje, cuya vida parece la inspiración del propio Joker. Bruce Wayne, aparece aquí como un niño, mientras que el Joker aparece como un adulto. Un adulto mentalmente enfermo, frágil, y lleno de frustraciones. El Joker que conozco, es un tipo brillante, y mentalmente adaptado. Su espeluznante carcajada, no es la de un desquiciado mental, sino la de un sociópata. No en balde es el némesis de Batman. Un villano, capaz de poner en jaque al Caballero Oscuro.

Fotograma de la película «The King of Comedy» de Matin Scorsese (1982)

Volviendo a la infantilización de los superhéroes, empieza a notarse cierto patrón en la industria cinematográfica norteamericana, con estas sagas. Ahora resulta que, el villano ya no se presenta como tal, sino como un antihéroe. Un «Héroe» sin escrúpulos, que no se guía por ningún tipo de código moral, y que está dispuesto a traer «Equilibrio» aunque tenga que llevarse por delante a unos cuantos, en el camino. Un «Héroe» cuyas acciones homicidas tendrían justificación, siempre y cuando el sujeto a ejecutar, merezca ser eliminado. El héroe, a pesar de su fuerza, capacidad y habilidad, tiene límites, se guía por un código moral, y llegaría al punto en que, cuando de castigar al culpable se trate, no sea capaz de hacerlo. Esta exaltación del villano, que es el que ahora se roba los aplausos, es altamente tendenciosa. Esta exaltación de la violencia justificada, es altamente sospechosa.


En este Spin-Off del Joker, en el que se presenta al villano, como un adulto, frente a Bruce Wayne, que es presentado como un niño. Insinúan que Arthur Fleck es un hijo bastardo de Thomas Wayne, no reconocido por este como suyo, y que parte de la progresión de su locura, es el resultado de esta negación. Insinúan que, sus acciones están encaminadas a vengarse de la sociedad, por ser un descastado. Otra insinuación que veo aquí, es que, Bruce Wayne, al ser testigo de la muerte violenta de sus padres, y no pudiendo lidiar con el dolor que esta tragedia causó en su vida, provocó en este pobre niño huérfano, vulnerable y asustadizo, estrés postraumático, trayendo como consecuencia que su mente se fragmentara y creara un Álter Ego «El Joker», para vengar esta muerte. Posteriormente, su mente y su conciencia, crearon una personalidad alternativa más, «Batman» para castigarse a sí mismo, por ser el autor de los más horrendos y abominables crímenes, pero, conservando la oscuridad que ya anidaba en su corazón. En la película, a modo de pareidolia, se observa una escena en la que, Arthur Fleck está sentado frente a un espejo de camerino, y en el marco del espejo, se adivina la máscara de Batman. Creo que, en algún momento, en el fuero interno de Bruce Wayne, el héroe se encuentra con el villano, y se hacen conscientes de la dualidad que los define. Bruce Wayne, consciente de esta dualidad que lo habita, sabe que ha llegado a un punto de no retorno. Esto me recuerda un episodio de la serie animada de Batman, en que Harvey Dent «Two Face» desarrolla una tercera personalidad «The Judge». Avelina Lésper, anota muy acertadamente, en su artículo: «Joker baila con la dolorosa coreografía de Marcel Marceau, lastimosa, buscando la piedad, en Joker alcanza la dimensión de un castigo, es el suicida que baila al borde del precipicio».


Para finalizar, está en el resorte de cada quien sacar sus propias conclusiones. De todos modos, quise compartir mi punto de vista sobre esta película y sobre todo, lo que la misma implica. Muchas gracias por haberme escuchado.


Velcardo Rock – 2019.
La Victoria (Valle)
Miércoles, 6 de noviembre de 2019. 

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